
Quisiera comenzar este blog reflexionando acerca de una decepción; desilusión que muchos hemos experimentado al abrir los ojos un buen día y ver que todo ese maravilloso mundo que nos habían pintado, desde un principio, en realidad no existía.
Al despertar de esta ignorancia, nos encontramos con un mundo lleno de dolor y sufrimiento, y lo peor es darnos cuenta de que esta angustia es causada, en mayor parte, por el propio ser humano.
El orgullo de pertenecer a la “extraordinaria” raza humana se desvanece cuando nos percatamos de que nosotros mismos somos los responsables de que este mundo se esté convirtiendo en un basurero.
Desde sus inicios, el hombre, ha ido desarrollando un sentimiento de posesión que lo ha ido convirtiendo en un ser malvado. El hombre es el único animal con capacidad de razonamiento, pero la avaricia y el egoísmo lo dominan, haciendo que actúe de manera insospechada. La ambición de poder y la búsqueda de placer mueven al ser humano, y estos deseos, despiertan su irracionalidad.
Para conseguir el bien propio, se olvida por completo la dicha del resto. Necesitamos satisfacer nuestras necesidades y placeres aunque para ello tengamos que pisotear a otros.
La ambición dentro de la mente del hombre lo destruye todo.
Eva Barrilado
1 comentario:
Por desgracia, que verdad tan grande qu has dicho. El ser humano ha sido el ser vivo que mas ha evolucionado, y si eso significa lo que hemmos llegado a ser, que miedo me da la naturaleza del hombre. Lo vemos todos los dias, desde los políticos corruptos, hasta el niño gamberro que apuñala a sus padres. Que desastre de mundo!!!!
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